Cómo hacer gelatina mosaico tradicional en casa

La gelatina mosaico tradicional es de esos postres que siempre conquistan corazones, colorida, refrescante y con ese toque nostálgico que recuerda las fiestas de la infancia, aparece en casi todas las reuniones familiares, cumpleaños y celebraciones porque nunca falla: a todos les encanta y rinde para varias personas. Lo mejor es que prepararla en casa es mucho más práctico de lo que parece y el resultado es tan bonito que hasta da pena cortarla… ¡pero se come rapidísimo!
Tabla de contenidos
Ingredientes
Para las gelatinas de colores (las que forman el mosaico)
- 3 sobres de gelatina de diferentes sabores y colores (pueden ser fresa, limón, uva, piña, naranja… ¡los que más te gusten!)
- Agua (la cantidad que indique cada sobre para prepararlas)
Para la gelatina de leche (la base cremosa que une todo)
- 1 lata de leche evaporada
- 1 lata de leche condensada
- 2 sobres de grenetina sin sabor (en total 14 g)
- ½ taza de agua fría
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional, pero le da un toque delicioso)

Preparación paso a paso
Preparando las gelatinas de colores
- Prepara cada gelatina de sabor diferente por separado, siguiendo exactamente las indicaciones del paquete (generalmente agua caliente + agua fría).
- Vierte cada una en un molde plano o refractario poco hondo y mételas al refrigerador hasta que cuajen bien firmes.
- Cuando estén listas y duritas, córtalas en cubitos de tamaño mediano (como para un buen bocado) y mantenlos fríos en el refrigerador mientras continúas.
La gelatina de leche (la cremosa que lo abraza todo)
- En un recipiente pequeño, mezcla los 2 sobres de grenetina sin sabor con ½ taza de agua fría. Déjala reposar unos 5 minutos para que se hidrate y esponje.
- Calienta la grenetina ya hidratada a baño maría o en el microondas (en ratitos cortos y revolviendo) hasta que se disuelva por completo, sin que llegue a hervir.
- En un bowl grande, combina la leche evaporada, la leche condensada y la vainilla (si decides ponerla). Revuelve muy bien.
- Vierte la grenetina disuelta en la mezcla de leches y mezcla todo hasta que quede uniforme y sin grumos.
Armando la gelatina mosaico
- Distribuye los cubitos de gelatinas de colores en el fondo de un molde grande (o en moldes individuales si prefieres porciones listas).
- Con cuidado y despacito, vierte la mezcla de gelatina de leche sobre los cubitos, asegurándote de que queden bien cubiertos y sin dejar huecos.
- Lleva el molde al refrigerador por lo menos 4 horas (mejor si es toda la noche) hasta que esté completamente firme y lista para desmoldar.
¡Y listo! Así de sencillo sale esa gelatina mosaico que siempre roba suspiros en la mesa. 😊
Tiempo y rendimiento
- Tiempo de preparación: unos 30 minutos.
- Tiempo de refrigeración: mínimo 4 horas (lo ideal es hacerlo un día antes, y dejar en refrigeración toda la noche.)
- Rendimiento: 10 a 12 porciones generosas (depende del tamaño de los cubitos y del molde)
Consejitos extras
- Espera a que las gelatinas de colores estén bien duritas y firmes antes de cortarlas en cubitos; así no se deshacen y mantienen su forma bonita.
- Cuando viertas la mezcla de leche, asegúrate de que esté tibia (nada más que tibia, no caliente), porque si está muy caliente puede empezar a derretir los cubitos de colores y arruinar el mosaico.
- Una vez armado el molde, no lo muevas ni lo sacudas mientras está en el refrigerador. Así los cubitos se quedan en su lugar y el diseño queda bien definido y precioso al desmoldar.
Con estos detallitos, tu gelatina mosaico sale espectacular y todos van a pedirte la receta.
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